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Dotty: app de caligrafía para niños para crear fichas de lectura y escritura en PDF (iOS y Android)

Dotty: app de caligrafía para niños para crear fichas de lectura y escritura en PDF (iOS y Android)

Preparar materiales de lectoescritura que realmente se adapten a cada niño suele llevar más tiempo del que tenemos: ajustar tamaño de letra, simplificar textos, cuidar el espaciado, imprimir… y volver a empezar cuando cambian las necesidades.

Dotty nace para resolver justo eso: convertir tus ideas (o los intereses del peque) en fichas de caligrafía y lectura en PDF, listas para usar en papel, con una personalización pensada para el aula y en casa.

Dotty, app de caligrafía para niños: crear fichas de lectura y escritura en PDF para imprimir
Dotty te ayuda a crear fichas imprimibles: el trabajo ocurre en papel, sin distracciones.

En este primer artículo del blog no solo te presento la app: te dejo rutinas, actividades y adaptaciones para que, al terminar de leer, puedas crear tu primera ficha y usarla mañana mismo.


Qué es Dotty (y por qué encaja en aula y en casa)

Dotty es una app de caligrafía para niños (y también una gran aliada para docentes y especialistas) que genera fichas personalizadas en PDF a partir de textos. Puedes usar fichas ya preparadas o escribir tu propio contenido y adaptarlo en segundos.

La idea es simple y potente: menos pantalla, más papel. La app sirve para crear el material; la práctica se hace con lápiz, calma y objetivos claros.

En una frase

Dotty convierte cualquier texto en una ficha de lectura o caligrafía lista para imprimir, ajustando la presentación para que sea más cómoda, legible y amable para cada alumno.

  • Caligrafía punteada con líneas guía para interiorizar el trazo.
  • Lectura inclusiva con opciones de legibilidad (útil cuando hay dislexia o fatiga visual).
  • Personalización total: tamaño, espaciado, colores y tipografías.
  • Exportación inmediata a PDF para imprimir y reutilizar.

Si quieres una descripción oficial de sus funciones, puedes ver la página de producto en Dotty: caligrafía y lectura inclusivas y sus fichas en tiendas (App Store / Google Play).


Lo que hace “de verdad” útil una app de caligrafía para niños cuando hay dislexia o TDAH

Muchas herramientas crean “fichas bonitas”. En intervención educativa, lo que necesitamos son fichas funcionales: que reduzcan barreras, eviten sobrecarga y permitan practicar con éxito.

1) Legibilidad primero: lectura inclusiva sin pelearte con el formato

Cuando un niño se cansa leyendo, a menudo no es “falta de ganas”: es carga visual. Ajustar letra, espaciado y contraste cambia la experiencia. Dotty te permite hacer esos ajustes sin tocar procesadores de texto ni plantillas.

  • Aumenta el tamaño de letra para evitar el “apretujón”.
  • Sube el espaciado entre letras si hay confusiones (b/d, p/q) o saltos de línea.
  • Prueba un fondo suave (no blanco puro) si hay fatiga visual.
  • Reduce la longitud del texto: mejor 6 líneas bien trabajadas que 20 a medias.

Si necesitas referencias rigurosas para familias o claustro, aquí tienes recursos fiables: recursos en español sobre dislexia (International Dyslexia Association) y una explicación clara sobre dislexia (British Dyslexia Association).

2) Tareas acotadas: clave para TDAH y para aulas reales

En TDAH (y en muchos peques sin diagnóstico) funciona mejor lo que tiene inicio, fin y un “logro visible”. Con Dotty es fácil crear una ficha corta, con objetivo único y una sensación clara de “terminado”.

Para información general y recursos educativos sobre TDAH, una fuente de referencia es la página del CDC sobre TDAH.

3) Papel + calma: la pantalla como herramienta, no como escenario

Dotty está pensada para que el trabajo importante pase fuera de la pantalla. Si te interesa el enfoque neuroeducativo de la escritura a mano, puedes leer una explicación divulgativa con base científica en Frontiers (escritura a mano y aprendizaje).


Cómo crear tu primera ficha con Dotty en 5 minutos (paso a paso)

Esta es la secuencia que mejor funciona para docentes, familias y especialistas porque evita el error clásico: hacer una ficha “de todo”. Una ficha, un objetivo.

  1. Elige el objetivo (solo uno): trazo / copia / lectura en voz alta / comprensión / ortografía.
  2. Elige el texto (10–60 palabras): puede ser un tema que le encante (dinosaurios, fútbol, anime, cocina, chistes, una receta), una lista de palabras o una mini-historia.
  3. Selecciona el tipo de ficha: caligrafía punteada o lectura.
  4. Ajusta legibilidad: tamaño, espaciado, colores y tipografía según necesidad.
  5. Exporta a PDF y decide si imprimirás hoy o dejarás un “banco” de fichas para la semana.
  6. Aplicación en papel: lápiz, 5–10 minutos, y cierre positivo.

Mini-regla de oro (para que funcione)

Antes de imprimir, pregúntate: “¿Qué quiero poder observar al final?” Si la respuesta no es clara (por ejemplo: “mantiene el renglón en 8 de 10 palabras”), simplifica la ficha.

Material mínimo recomendado

  • Lápiz (HB o 2B) y goma.
  • Un rotulador fluorescente (para marcar “línea de inicio” o palabras clave).
  • Temporizador (móvil en modo avión o reloj).
  • Carpeta para guardar PDFs impresos por nivel (“Lectura 1”, “Lectura 2”, etc.).

3 micro-rutinas de 5 a 10 minutos con Dotty (listas para mañana)

Estas micro-rutinas están pensadas para repetirse 3–4 días por semana. La clave no es “hacer mucho”, sino hacerlo sostenible y con ajustes inteligentes.

Micro-rutina 1: Lectura corta + “eco” (7 minutos)

  1. (1 min) El adulto/ docente lee el texto con ritmo y señalando (dedo o regla).
  2. (2 min) El niño repite frase a frase (lectura eco).
  3. (2 min) Segunda pasada: el niño lee, el adulto solo apoya en errores.
  4. (2 min) Cierre: subraya 3 palabras “difíciles” y léelas otra vez (sin copiar).

Adaptación dislexia: aumenta espaciado y reduce el texto a 3–5 frases. Adaptación TDAH: marca una meta visible (“hoy leemos 2 veces”) y usa temporizador.

Micro-rutina 2: Caligrafía punteada “con propósito” (5–8 minutos)

En lugar de repetir letras sin sentido, usa una frase útil y corta. Ejemplos: “Hoy puedo con esto.” / “Me concentro 5 minutos.” / “Leo despacio y entiendo.”

  1. (1 min) Elige una frase (máximo 8–10 palabras).
  2. (3–5 min) Repasa en punteado una vez, y después escribe una vez sin punteado.
  3. (1–2 min) Revisión amable: elige 1 cosa que salió bien (espaciado / tamaño / inicio en margen).

Adaptación dislexia: prioriza la claridad del trazo, no la “letra bonita”. Adaptación TDAH: deja una “casilla de logro” al final (por ejemplo: “He terminado” para marcar con un tick).

Micro-rutina 3: Copia selectiva (10 minutos, ideal para aula)

La copia funciona mejor cuando es selectiva. En Dotty, crea un texto breve y decide que solo copiará lo importante.

  1. (2 min) Lee el texto y subraya 4 palabras clave (o 2 frases).
  2. (6 min) Copia solo esas palabras/frases cuidando renglón y espacios.
  3. (2 min) Auto-chequeo: “¿dejé espacio entre palabras?” / “¿seguí la línea?” / “¿terminé?”

Adaptación dislexia: usa menos palabras y más repaso oral. Adaptación TDAH: permite elegir el color del fondo o el tema del texto para aumentar adherencia.

Fichas de caligrafía punteada para imprimir con Dotty: micro-rutinas de escritura
Una rutina pequeña, repetida con calma, suele ganar a la “sesión larga” de una sola vez.

Adaptaciones rápidas para dislexia y TDAH (sin reinventar la ficha)

Estas adaptaciones son “de alto impacto” porque cambian la carga cognitiva sin cambiar el objetivo.

Ajustes recomendados si hay dislexia o dificultades lectoras

  • Menos texto: 1 idea por ficha.
  • Más aire: aumenta espaciado entre letras y palabras.
  • Contraste amable: evita blanco puro si el niño se queja de “brillo”.
  • Lectura guiada: dedo/regla para no perderse.
  • Relectura breve: 2 pasadas cortas suelen funcionar mejor que 1 larga.

Ajustes recomendados si hay TDAH o dificultades de atención

  • Tiempo cerrado: 5–10 minutos con temporizador.
  • Meta visible: “hoy 6 palabras” o “2 líneas” (no “hazlo bien”).
  • Elección controlada: el niño elige entre 2 temas de texto o 2 colores.
  • Movimiento breve: 20 segundos de “sacudir manos” antes de escribir.
  • Final claro: un gesto de cierre (marcar “terminado”, pegar pegatina, guardar ficha).

Checklist observable (para saber si la ficha está bien adaptada)

  • El niño puede explicar qué tiene que hacer en una frase (“voy a leer dos veces”).
  • Termina en el tiempo previsto sin negociar cada paso.
  • Hay al menos un “éxito visible” (línea seguida, espaciado mejor, menos omisiones).
  • No aparece frustración intensa por el formato (tamaño, espaciado, cantidad de texto).
  • La revisión se centra en 1–2 criterios, no en “todo está mal”.

Errores comunes al trabajar caligrafía y lectura (y cómo evitarlos)

  • Error: fichas largas “para aprovechar”. Solución: divide en micro-fichas por objetivo.
  • Error: corregir cada letra. Solución: elige un foco (renglón o espaciado o direccionalidad).
  • Error: pedir rapidez cuando aún no hay automatización. Solución: primero precisión cómoda, luego fluidez.
  • Error: texto poco relevante. Solución: usa intereses reales (eso multiplica la adherencia).
  • Error: comparar (“tu hermano lo hace”). Solución: compara con el propio progreso (“hoy hay menos saltos”).

Dotty ayuda especialmente en el último punto: cuando el texto es suyo (su tema, su humor, su mundo), la ficha deja de sentirse como “castigo” y pasa a ser una práctica breve con sentido.


Para orientadores, pedagogos y logopedas: integrar Dotty sin añadir carga

Si trabajas en intervención, lo que más consume tiempo no es la sesión: es preparar y ajustar materiales para generalizar en casa y coordinar con el centro. Dotty puede ser tu “generador rápido” de fichas coherentes.

Un uso muy práctico: misma habilidad, tres niveles (diferenciación real)

  1. Nivel 1: lectura corta con más espaciado y menos líneas.
  2. Nivel 2: mismo texto, espaciado medio, una pregunta de comprensión oral.
  3. Nivel 3: mismo tema, copia selectiva o dictado breve.

Así puedes coordinar aula–casa con una línea común, sin tener que “inventar” materiales nuevos cada semana.

3 indicadores observables para documentar progreso (sin tests extra)

  • Lectura: menos pérdidas de línea / menos omisiones en texto corto.
  • Escritura: espaciado más consistente y mejor ajuste al renglón.
  • Actitud: empieza antes, protesta menos, termina con más calma.

Nota importante: Dotty no sustituye una evaluación ni un diagnóstico. Si hay sospecha de dislexia, TDAH u otras dificultades, lo recomendable es contar con orientación profesional y coordinar apoyos.

Recursos fiables para ampliar (docentes y familias)


Descarga Dotty y prueba tu primera ficha hoy (reto de 10 minutos)

Si quieres comprobar si Dotty encaja en tu rutina, haz este reto rápido:

  1. Elige un tema que le guste al niño (o un contenido de clase de esta semana).
  2. Crea una ficha de 6–10 líneas o 8–12 palabras.
  3. Imprime y haz solo 7 minutos de práctica.
  4. Cierra con una frase: “Hoy ha mejorado…” (una sola cosa).

Cuando el material se adapta al niño (y no al revés), la lectoescritura deja de ser una pelea diaria y se convierte en un hábito pequeño, posible y acumulativo. Ese es el tipo de progreso que se nota de verdad.